Crítica de cine a ¿Dónde estas Bernadette?

¿Dónde estas Bernadette? O ¿Dónde está el sentido?

Del director de la monumental BOYHOOD, Richard Linklater llega a nuestra cartelera esta película protagonizada por la favorita Cate Blanchett, realizando nuevamente un papel exquisito, esta vez en clave de comedia sutil en un film bastante… ¿meeeh?. ¿Por qué? Bueno creo que por lo siguiente:

¿Dónde estas Bernadette? Narra la historia de la que alguna vez fue una prominente arquitecta, convertida en una problemática persona para su entorno debido a una maternidad difícil, proyectos destruidos, un ambiente desfavorable propiciado por su desencantamiento, a un compañero ausente y una seguidilla de malas decisiones que en efecto bola de nieve le explotan, llevándola a hacerse cargo, pero lo hace evadiendo, nuevamente, sus problemas.

Esta peli es livianita, onda Stevia en imágenes, la música de fondo en la sala de espera de un consorcio de salud, esa persona introvertida que se encuentra en una esquina durante la fiesta, pero con una anécdota interesante, pero que más que la anécdota no quedara nada en tu memoria, una persona ideal para esperar la micro y matar el tiempo, nada más.

Es quizás por sus personajes demasiado correctos, en un ambiente aun más correcto, que la empatía se me escapa, a pesar de que vemos en Bernadette una clara respuesta al empaquetamiento de su mundo, sigue existiendo en este Seattle de caucásicos ilustrados y altruistas un distanciamiento tal que las temáticas planteadas en esta obra no se profundizan y quedan como en la mera historia que le paso a alguien extraordinario que dejo de serlo para después volver serlo. Bernadette no aprende la lección y su apatía, actuar infantil y sin consecuencias son de todas formas recompensadas.

La familia, la expresión del individuo, la salud mental (algo) y la realización personal son los temas que vislumbran en esta peli, totalmente Disney y como tal no logran realmente cuestionarse y en mi opinión entregar reflexiones satisfactorias (no digo que deban ser concluyentes) entorno a la vida postergada.

Lo destacable: La Kristen Wigg siempre

Lo no tanto: Lo desaprovechado de Cate Blanchett en una comedia, a pesar de estar impecable, es una oportunidad que pocas veces se da.

Lo reprochable; La secuencia de exposición del curriculum de la protagonista por medio de escenas cruzadas, novedoso pero siempre va ser un power point para el espectador. SHOW NOT TELL. A mi no me engañan, son 5 min de exposición: fome.

Where’d You Go, Bernadette ¿Donde estás, Bernadette? (Hispanoamérica)

Dirección: Richard Linklater
Guion: Richard Linklater – Michael H. Weber -Scott Neustadter
Basada en: ¿Dónde estás, Bernadette? de Maria Semple
Música: Graham Reynolds
Fotografía: Shane F. Kelly
Montaje: Sandra Adair
Protagonistas: Cate Blanchett – Billy Crudup – Kristen Wiig – Judy Greer


Por Mario Ocampo

Crítica de cine a “La noche de las Nerds”

BOOKSMART: “La noche de las Nerds” o “SUPERSMART”

El género de la comedia adolescente es uno de los pocos que responde con eficacia al devenir de los tiempos, haciéndose cargo de su época de mejor manera que cualquier otro género ya que apela y se enfoca a un mundo especifico, que en si domina el consumo cultural y refleja los paradigmas de los pubertos de turno. Todos sufrimos esa etapa alguna vez, así que la empatía es lograble a nivel temático, por lo mismo estas pelis no son excluyentes para todos los públicos, (aunque mi abuela no entendería nada, bueno igual esta viejita)

Cada década posee una película que representa un acierto y marcan generaciones: hace veinte años lo fue “AMERICAN PIE”(1999), a pesar de tener resabios (hoy, nefastos) de lo que fue este genero durante los 70 y 80, para luego encontrarnos con las que marcaron a los ex adolescentes de hoy (no te hagas, ya estas adulto) que son “MEANGIRLS”(2004) y “SUPERBAD”(2007), siendo estas dos últimas los cimentos las carreras de Rachel McAdams, Amanda Seyfried, Michael Cera, Jonah Hill, Emma Stone y los que podrían considerarse los mejores trabajos en cine de Tina Fey y de Seth Rogen tras las cámaras.

Seth, perdón, digo Molly (Beanie Feldstein) es una insistente y decidida estudiante modelo que descubre durante el día previo a su graduación que no fue necesario tanto esfuerzo en la secundaria, su mono funcionalidad académica no era primordial y que su prominente futuro no era excluyente del girls just wanna have fun. Es así que, apunta de manipulaciones, logra convencer a su mejor amigo Evan, perdón, mejor amiga Amy (Kaitlyn Dever), una chica insegura en cuanto a su interés romántico, que vayan a la gran fiesta que dará Emma Stone, chuta, perdón, Nick. Es así que dos chicas sin experiencia previa en lo que respecta a las vivencias adolescentes Instagram, deciden tener la noche de sus vidas, hasta ese momento. Quién sabe después, pero la película es hasta ese momento de sus vidas, de ahí no sé. Se acabó la peli, qué se yo. No molesten. Es buena.

 “LA NOCHE DE LAS NERDS” es el debut directoral de Olivia Wilde, haciendo un trabajo impecable con la dirección del elenco, siendo este el punto más alto de su trabajo en esta cinta. También lo son todos los momentos musicales, pero es este ensamble de actrices y actores donde realmente se percibe una colega en el asiento de directora: un elenco memorable, en donde cada personaje destaca y logra crear imágenes y momentos imborrables, en lo que es un clásico instantáneo. Veinte jumbitos por lo logrado del CAST, cada uno de los personajes apelando a los arquetipos de este cine exhala originalidad sin caer en los clichés y logrando momentos hilarantes.

A diferencia de sus predecesoras, pero habiendo un paralelismo inevitable con “SUPERBAD”, en vez de hacer una peli coral, nos enfocamos en la amistad de dos chicas nerds que representan a todas luces un empoderamiento acorde a la última ola feminista que vivimos en el mundo occidentalizado. Aquí es en donde también se distancia de “MEANGIRLS” donde solamente el grupo de inadaptados posee tales valores y la peli en si es una respuesta feminista, mientras que en “BOOKSMART” esta discusión ya esta superada por parte de los personajes y de la misma película, enfocándose en las temáticas del género fílmico: yo adolescente supero mis miedos, acepto mi persona, como todos cargamos con las mismas inseguridades y la idealización del ser románico. Estos pasados por el filtro de la inmediatez abismal, la cultura hedonista, la decadencia del mundo y nihilismo puro de una sociedad acumulativa, donde se reemplaza el materialismo por la acumulación experiencista y que tanto si nos vamos a morir… perdón (es que me sensibilice), la cosa es que es todo eso pero con el discurso versión 2019.

 Ahora, el problema que percibí fue que muchas veces era la película quien guiaba las acciones de nuestras protagonistas, en vez de ser todo lo contrario, en especifico al principio de la odisea nocturna de Amy y Polly hasta llegar a la primera fiesta.

Pero bueno, en si todo estará bien al final, sobretodo por la aparición de pelis en donde los zentenials están empezando su invasión en los mass media a través de la representación, más allá del Disney channel, o sea ya son mayores de edad y ahora ellos son el nuevo target de las críticas. Al fin un respiro para los millenials. Esperemos que se vengan tiempos mejores para el ser joven en este mundo cruel: Cada vez menos toleramos la frustración en un mundo totalmente frustrante… perdón me fui de nuevo.

 BOOKSMART responde con buenas notas el debut de su directora y a las exigencias de la comedia adolescente. Si puede vaya a verla, o no, haga lo que quiera pero no venga con que la vida le paso por adelante, a los 70 años es más difícil tener una prom night para redimirte.

FICHA TÉCNICA

DIRECCIÓN: OLIVIA WILDE
GUIÓN: Emily Halpern, Sarah Haskins, Katie Silberman, Susanna Fogel
GÉNERO: COMEDIA
CAST: Beanie Feldstein  Kaitlyn Dever

Por Mario Ocampo

¡De miedo! Bisonte embiste a niña y la lanza por los aires

Una niña de 9 años visitaba junto a sus padres el parque de Yellowstone (Estados Unidos) cuando de pronto un bisonte la embistió sin motivo alguno.

El suceso ocurrió cuando unos 50 visitantes rodearon al animal que comía libremente por el sector. Según las explicaciones del National Park Service los turistas estuvieron al rededor de unos 20 minutos rodeando al animal lo que provoco algún tipo de “alerta” lo que hizo tener tal reacción.

La noticia fue dada a conocer por el New York Post quien dio a conocer el vídeo de lo ocurrido.

A continuación te dejamos el vídeo de lo ocurrido: ATENCIÓN! LAS IMÁGENES PUEDEN HERIR LA SENSIBILIDAD DE QUIEN LAS VEA.

¿Museo bajo el mar? Jornadia inaugura esta inusual obra

Se ubica frente a la costas del mar Rojo y en el se puede observar: Tanques, buques para el transporte de tropas y un helicóptero.

En total son 19 piezas que se hundieron hasta los 28 metros de profundidad. Lo que buscan es poder potenciar el turismo acuático en su país principalmente en la ciudad de Aqaba.

A continuación revisa la galería de fotos de su inauguración:

Crédito: AFP
Crédito: Reuters
Crédito: AFP
Crédito: AFP

Al final vídeo de como se vive la experiencia en el museo marino de Jordania.

Crédito: AFP
Crédito: AFP
Crédito: AFP
Crédito: AFP
Crédito: AFP
Crédito: AFP

Crítica de cine a La Desaparición

KEEPERS O THE VANISHING o la desaparición o el faro. Tiene como tres nombres esta peli.

En esta oportunidad fui invitado a ver la película “the vanishing” o “la desaparición”, un thriller muy efectivo que nos adentra en la historia basada en el “misterio sin resolver” sobre la desaparición en Escocia de tres guardianes de faro en 1900. Con este intrigante suceso los escritores Celyn Jones y Joe Bone dan rienda suelta a las explicaciones del cómo y por qué entregándonos un thriller psicológico de buena factura en un escenario aunque ya visto, pero al parecer muy idóneo: un faro en una isla desierta, excepto, claro está, por los guardianes de turno.

Tres guardianes de faro en una isla desolada deben enfrentarse a los problemas que trae una visita inesperada. La unión hace la fuerza, pero ¿podrán estar unidos? Spoiler alert: QUIZAS

El film puede dividirse en dos partes, la primera en donde conocemos a nuestros tres protagonistas, su pasado, sus fantasmas y la dinámica que se establece entre ellos. Aquí es el drama en tono de suspenso el que nos da la calma previa a la tormenta. Esta corresponde quizás a la parte un tanto floja ya que no logra establecer un vínculo realmente de empatía por el grupo pero si a nivel de cada individuo. La segunda parte se pone buena así que no cuento nada mejor.

El elenco es sólido: Gerard Butler (Hunter Killer, 300) nos recuerda que hay vida después de las calugas y que es capaz de ponerle güeno al acting, Peter Cullan (West World, Ozark) demuestra una máxima que llevo corroborando desde hace un tiempo: los actores viejos otorgan un nivel excelente básicamente por la experiencia (por viejos).

Dentro de lo notable de esta peli, esta la irrupción de la violencia, tan real como accidentada que logra efectivamente retorcerte en el asiento, trayendo de vuelta la sutileza en donde se necesita y, a veces, lo explícito de acuerdo al in crescendo en el relato.

Una fotografía sobria y elegante, una banda sonora buena y coherente, esta peli te transmite la desolación del paraje llevándote al tedio en su primera parte (¿será a propósito? Ño) para luego hacerte descender en la espiral hasta finalmente Desaparecer. El caída puede ser un letargo perpetuo hasta que no, y luego sí. ¿o no?

Película ideal para una tarde nublada de invierno. Tres jumbitos.

Ficha técnica
Dirección: Kristoffer Nyholm
Guion: Celyn Jones Joe Bone
Música: Benjamin Wallfisch
Fotografía: Jørgen Johansson
Protagonistas: Gerard Butler, Peter Mullan, Connor Swindells

Por Mario Ocampo

Critica a Entre la razón y la locura

Los clásicos nunca mueren

De vez en cuando nos topamos con películas que realmente aspiran y logran el máximo potencial del medio audiovisual gringo, en donde todos los elementos que esto implica, están orquestados para presentar un drama de primer nivel. Sin franquicia de por medio.

Un guión sólido, actuaciones memorables, dirección de arte exquisita al igual que la fotografía y edición y cuanto aspecto haya involucrado se ven tratados con gran importancia, como uno espera al ver películas hollywoodenses.

El Profesor James Murray (Mel Gibson) se embarca en la titánica tarea de realizar el primer diccionario de la lengua Inglesa Oxford. Para tal misión cuenta con la insuficiente ayuda de un pequeño equipo, por lo que realiza un llamado a la población a que colaboren en la odisea. Por su parte vemos la lucha interna del Dr. W.C Minor (Sean Penn) que internado en el Asilo psiquiatrico Broadmoor para criminales, preso por su locura y atormentado por su pasado, encuentra sentido al atender el llamado del Prof. Murray y contribuir notoriamente en la faena.

 “Entre la razón y la locura” es una película que entra en la categoría de drama histórico, ambientada a finales de los 1800 (así que hay spoilers en Wikipedia). Una peli que tiene el gusto a “Una mente brillante” o “el código enigma”: los héroes son enfrentados a los demonios externos e internos que se interponen en su tarea/obsesión  que sortean con la ayuda humana y finalmente logran su cometido: un diccionario y la paz interior. Comparación simplona quizás, pero que de todas formas parece pertinente al ver tan patente este molde para hacer películas. Al parecer la formula está, pero no por eso dejaremos de beber coca-cola, perdón, ver estas películas.

Redención, perdón, deber, amor y un atisbo de dios, son tematicas que rondan la película en el marco de la construcción de algo monumental, poniendo en el héroe trágico de Penn y su dialogo con el “guía” de Gibson, la noción de que la nobleza de la tarea, el conocimiento en este caso, es la vía para los conceptos de arriba.

Emotiva, interesante (el rollo del lenguaje es muy atractivo en sí) y llevadera, “Entre la razón y la locura” es una oportunidad para ver una buena historia y reencontrarse con el trabajo de Mel Gibson y un espléndido Sean Penn. Quien diría que es una peli sobre un diccionario.

Trailer

Director: Farhad Safinia
Guión: Farhad Safinia
Año: 2019
Género: DRAMA HISTORICO
Duración: 125 min

Por Mario Ocampo