Mi experiencia viajando sola a la isla Robinson Crusoe

Les voy a contar mi experiencia intentando inspirar a alguien, que tome su mochila y se vaya a vivir nuevas experiencias.

Mi historia parte con decepciones, tristeza y enojo. Luego de terminar una relación tóxica, llena de abuso de poder y maltrato psicológico, tome la decisión de viajar sola.

Todo partio un dia normal en el trabajo, estaba recién enterándome que mi pareja de ese entonces había tenido una relación paralela a la mía desde hace 1 año, mire Google y recordé que siempre había querido viajar a la isla Robinson Crusoe, tenía el dinero, así que comencé a investigar cómo se debía llegar allá, afortunadamente en internet está toda la info necesaria.

Así que ese mismo día compré pasajes de ida y vuelta al archipiélago, investigue su historia, su clima, sus hostales, sus vuelos, saqué cuentas y reservé. En la fecha que compre no se podía viajar, ya que ellos solo viajan en primavera verano, así que tuve tiempo para equiparme y armarme de valor.

Ya estaban los pasajes comprados, no había vuelta atrás.

Nunca había viajado en avión, mucho menos en avioneta, muchos menos sola y este viaje era en avioneta y lancha, para eso busque una pastilla que me relajara pero me mantuviera alerta, así que compre una perfecta para tomar un vuelo sola y sin saber con que me encontraría (es importante destacar que soy una persona muy nerviosa y ansiosa).

Llegó el día, mis hermanos me fueron a dejar al aeropuerto, pero se debían ir a sus trabajos y clases, así que me quede sola esperando, no hable con nadie, lleve un libro y leí todo el viaje hasta que llegue al aeródromo de la isla y recién ahí comencé a hablar con las personas, solo viajamos 6 y a todos los estaban esperando en la isla, yo era la única que iba sola.

Llegue a la bahía de cumberland y me estaba esperando una camioneta para llevarme al hostal que había reservado.

Comenzó la aventura: cuando iba en la lancha vi delfines, lobos marinos y un mar hermoso, fue en ese preciso momento que sentí que había hecho lo correcto.

Los primeros 2 días son difíciles, no les voy a mentir, lloré el primer día, estaba sola llena de incertidumbre sin saber que hacer.

  • Al segundo día decidí salir a caminar por el pueblo y leer. Ojo que no había señal, no podía estar en redes sociales ni llamar a mi familia.
  • Al tercer día me quedé leyendo en el hostal, tranquila, sin presiones, me levante e hice lo que quería.
  • Al cuarto día me armé de valor y subí un cerro que se llama “sal si puedes”, un nombre nada de alentador, pero subí, cuando estaba cerca de la cima me arrepentí y comencé a bajar, pero paré, nuevamente me armé de valor y llegue a la cima, nunca había visto algo tan hermoso, una vista maravillosa que ahora está enmarcada en mi living. Al bajar me perdí y llegué a otro lado de la isla, a esas alturas ya me sentía segura, así qué tranquilamente busque la forma de llegar al hostal.
  • Al quinto día fui a bucear por la mañana, ahí conocí personas muy simpáticas que me invitaron a andar en andar en kayak en la tarde y hacer snorkel, así que después de almuerzo me fueron a buscar y salimos al mar, cuando estábamos muy fuera de la costa se puso a llover, que experiencia más linda, en kayak bajo la lluvia, sin frío.
  • Sexto día, me invitaron a hacer tabla, ósea subirme arriba de una tabla de surf y con un remo avanzar de pie por el mar, fue lo mejor que hice allá, me encantó.

En la tarde fui a sacarle fotos a los picaflores endémicos de la isla, hermosos.

  • El séptimo día conocí a otra mujer que andaba sola, el guardabosque le dijo que me buscara para que hiciéramos un trekking juntas que era de 6 horas. Yo no quería ir, me daba miedo, nunca había hecho trekking y 6 horas era mucho para mi pero aunque quise sabotearlo, todo se dio para que pudiéramos salir, así que nos organizamos y salimos al día siguiente.
  • Octavo día, fui al trekking, había que volver al aeródromo en lancha y desde ahí caminar al pueblo, fueron 6 horas de paisajes que no olvidaré, era tan lindo, tan maravilloso que el cansancio no importaba, estaba tan pendiente del paisaje que no recordé sacar muchas fotos pero todavía están en los recuerdos. Y lo logré, que satisfacción saber de lo que era capaz, yo una cabra súper citadiana, con cero experiencia de viajes y menos de actividades outdoor.
  • El noveno día lo pasé con esta chica que conocí, la Ale, fuimos a hacer otro trekking a un cerro que dentro tiene un paraíso, lleno de nalcas gigantes, flores, plantas y espacios para hacer asados, y yo que jamás en mi vida había hecho uno, pues ahí lo hice, preparé el fuego con leña y comimos.
  • En este lugar aproveché de cerrar el ciclo de esta relación tóxica, llevaba una fotos, las tomé y las tiré al fuego, prometiendo que nunca más iba a permitir maltratos.

En la noche fuimos con la Ale al único bar que había, se celebraba el comienzo del verano, todos estaban ahí, cuando entre me encontré con muchas personas que conocí en el viaje, los saludé a todos, nos invitaron a una mesa y conocí personas interesantes, un arqueólogo que investiga esculturas mayas en la isla y una francesa creo, que iba por octava vez a la isla, decía que no podía dejar de ir.

Luego nos fuimos a la también única disco de la isla, allá me encontré con más personas que había conocido, aproveché de despedirme de todos, ya que al otro día volvía a Santiago.

Destaque algunas cosas, porqué escribir todo lo que hice daría para una nota muy extensa, conocí muchas personas buenas de corazón, acepté todas las invitaciones que me hicieron, comí rico, la dueña del hostal me adoptó como su hija por 10 días, me cuido y regaloneo, la señora Marcela, cocinábamos juntas, me enseñó recetas y me abrió las puertas de su casa y familia, como no mencionar a su nieta, la Fabiana, mi compañera de yoga, conversamos mucho, me llevo a la playa y casi la ahogo ajajaja quiero puro volver a verla.

El encargado de actividades en el agua, es una persona muy linda que solo quería enseñarle a los niños los deportes acuáticos.

Fuimos con la Ale a conocer al productor de cerveza artesanal, recorrimos la isla, conocimos la historia de la isla y estuvimos en lugares emblemáticos, como las cuevas de los patriotas y el lecho del fundador de la isla Alejandro Selkirk.

Volví como una mujer más empoderada y valiente, me di cuenta de lo que era capaz, supe que quedan personas buenas de corazón, cuando estás positiva, te encuentras con personas positivas.

Fue un viaje sanador, volví sin penas ni frustraciones, volví en paz y feliz y ya estoy juntando el dinero para volver.

  • Décimo día, volví a Santiago, con sentimientos encontrados, feliz por volver a ver familia y amigos, pero triste por dejar atrás un lugar donde me gustaría vivir.

Me traje un pedacito de allá, la Conaf regala plantas endémicas, todavía la tengo después de 2 años, grande y fuerte.

Si alguien quiere saber datos o tips para viajar a la isla, deje un mensaje, les contaré todo lo necesario.

Publicado por

Teresa Susana

CEO y Cofundadora de El Dato Curioso. Diseñadora Gráfica e ilustradora. Instagram: www.instagram.com/luna_lunar3s/

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